Dolor emocional: qué es y cómo superarlo

Cuando mencionamos la palabra dolor, pocas veces lo relacionamos con algo emocional, por lo general pensamos en alguna afectación física, por eso hoy en BioReprogramación queremos que entiendas en qué consiste la variable emocional del dolor y cómo superarlo. 

En algún momento  hablamos de las enfermedades psicosomáticas, tanto su realidad cómo el camino para transformarlas, hoy queremos ser un poco más profundos y analizar el punto de partida, hablamos del dolor emocional, todo lo que esto puede generar en nosotros y porqué es algo tan poco atendido. 

Cuando comprendemos la raíz y el origen de las diferentes cosas que nos suceden damos pie a que nuestra vida se convierta en un camino más consciente, por ende tenemos la capacidad de eliminar bloqueos, enfermedades y construir la vida que realmente queremos. 

Vamos a profundizar en distintos aspectos, así que comencemos: 

  • ¿Cómo definir el dolor?
  • ¿Qué es el dolor emocional?
  • ¿Qué nos produce dolor emocional?
  • ¿Cómo superar el dolor emocional?

¿Cómo definir el dolor?

Antes de comprender todo lo que incluye la realidad del dolor emocional es importante que vayamos a la base, para esto aterrizaremos lo que es el dolor. 

A partir de la nueva definición otorgada en 2020 por Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP, por sus siglas en inglés)  el dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada o similar a la asociada con daño tisular (tejidos del organismo) real o potencial.

Este concepto tiene en cuenta que el dolor es una experiencia personal influenciada en diferentes grados por factores biológicos, psicológicos y sociales. Precisamente, a partir de este último aspecto es donde encontramos un escenario acorde para hablar del dolor emocional.

¿Qué es el dolor emocional?

Al entender la base podemos dar un paso más y analizar en qué consiste la afectación emocional de nuestro ser. 

Por lo tanto, diremos que el dolor emocional es una experiencia totalmente personal en la que cada uno, a partir de una herida psicológica que nadie más percibe, padecemos de un sufrimiento interno, que puede ser tan intenso que incluso genera dolor físico. 

Todo esto se vincula directamente con llevar a cuestas cuadros de estrés crónico o con traumas que hayamos tenido desde nuestra infancia y que de alguna manera nos pueden generar lesiones o malestares físicos tales como: dolores en nuestros músculos, dificultades en nuestra piel, alopecia, fuertes episodios de dolores de cabeza y mareos.

Este tipo de dificultades nos muestran que todo en nuestra vida tiene un origen y una raíz, y somos nosotros quienes al detectarla y posteriormente transformarla tenemos la capacidad de cambiar el curso de nuestra vida. 

Pero también nos encontramos con la otra cara de la moneda, que nos muestra que si no reescribimos nuestra propia historia seguiremos encontrando los mismos obstáculos, padeceremos las mismas enfermedades y caminaremos en círculos por mucho tiempo. 

¿Qué nos produce dolor emocional?

Tal como lo decíamos hace un momento, hablar de algo general sería entrar en el terreno de la imprecisión, porque cada uno tiene sus propias creencias y experiencias. Hay muchas  causas que pueden derivar en un dolor emocional. 

Lo primero que podemos decir es que a nivel interno se puede generar una gran afectación por la carencia en nuestro manejo y control de emociones generándonos en muchos casos inseguridad constante que posteriormente puede convertirse en miedo y ansiedad.

Todo esto, aún sin nosotros darnos cuenta, viene ligado a una programación que tenemos desde antes de nuestro nacimiento, durante el mismo y en nuestra crianza, que es tan determinante que nos lleva a responder de forma automática e inconsciente en el 95% de las cosas que hacemos. 

Esto nos permite comprender que el dolor emocional también tiene su origen en factores externos y estos pueden ser manifestaciones de situaciones no tratadas de nuestro pasado y que dejaron una marca importante en nuestra vida.

Por ejemplo, frases o momentos particulares que vivimos cuando éramos niños o jóvenes y que al no saberlas gestionar “nos marcaron para siempre”. 

En estos puntos externos también entran en juego, pérdidas importantes de personas, rupturas amorosas no superadas, conflictos con personas cercanas no resueltos o dificultades muy determinantes de índole laboral. 

Cuando alguno de estos factores sea interno o externo detonan de forma constante o permanente en nuestra vida, ese dolor emocional requiere una asistencia con psicoterapia, ya que al no saberlo gestionar por nosotros mismos lo ideal es que un tercero intervenga para que nos muestre un camino diferente. 

¿Cómo superar el dolor emocional?

Superar el dolor emocional va mucho más allá que dejar sentir una afección en nuestro interior o a nivel físico. El verdadero sentido de tratar este tipo de escenarios es transformarnos, hallar esos puntos determinantes y detonantes de toda la situación, con el fin de aprender y que no nos sigan sucediendo.

Para lograr eso es muy importante que aceptemos que estamos viviendo algo que nos lleva a circunstancias extremas, una vez que lo aceptamos es necesario que no lo reprimamos cuando aparezca, el sentir todo aquello que dicha situación nos genera es determinante para lograr avanzar y buscar sanar.

Lo que acabamos de describir va de la mando con algo que es muy importante y es que encontremos aquello detona nuestros dolores. 

Para obtener ese nivel de detalle existe la BioReprogamación una psicoterapia que reúne diversas técnicas y herramientas terapéuticas, cuya meta fundamental es ayudarnos a encontrar el origen de las  enfermedades y conflictos que nos impiden o dificultan conseguir nuestros objetivos. 

A través de la BioReprogramación tenemos la capacidad de decodificar todo aquello que nos sucede interiormente para posteriormente sanar de raíz y fomentar nuestro bienestar.

El verdadero secreto radica en que sentemos bases muy sólidas que permitan que los patrones, creencias o circunstancias negativas puntuales que tengamos en nuestra realidad se reestructuren.

Para Concluir

Somos seres cargados de historias, experiencias y especialmente creencias,  y todo esto se hace difícil de controlar; en lo que sí podemos influir directamente es en cómo asumimos y qué significado le damos a eso que nos sucede. 

Aceptémonos con dolor y sin dolor emocional, reconozcámonos como seres que desde lo biológico siempre estamos buscando la transformación y permitámonos sentir aquello que la vida nos va presentando, esto nos hará más conscientes y capaces de afrontar la realidad con otros ojos. 

Vivamos el proceso natural y si sentimos que algo ya se sale de nuestro alcance busquemos ayuda, porque solo en la medida que nos reconocemos y aceptamos es cuando más amor nos brindamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

× Whatsapp